Hilbare

Hilbare_1.jpg

Jinete de los Vientos, Señor del Tifón, El Sereno y Furioso
Símbolo: Cuatro cabezas de animales (lobo, ciervo, halcón y caballo) unidas por el cuello en forma de estrella
Alineamiento: Neutral Verdadero.
Ámbitos: Clima, Viento, Naturaleza, Estaciones.
Dominios:
Arma Predilecta: Lanza corta.

Hilbaré es un dios cambiante, de un humor volatil, lo que se plasma en las diametrales diferencias del verano y el invierno o la destructiva potencia de un huracán frente a las bendiciones que trae consigo una cálida brisa. Se presenta normalmente como un druida viejo, de cualquier raza humanoide, sin embargo rara vez actúa bajo su forma personal, prefiriendo enviar alguno de sus 4 mensajeros, los cuatro Portadores del Viento: Durante el invierno, el lobo Labur, quien con su aullido trae los vientos gélidos, durante la primavera el aguila Cefaria, que en sus alas trae las brisas frescas, durante el verano el caballo Gramor, quien a su paso arrastra las corrientes cálidas, y durante el otoño el ciervo Baros, quien en su cornamenta trae las ráfagas grises. En algunas culturas en lugar de montar dichas criaturas o verse acompañado por ellas, se le describe como un híbrido entre hombre y animal. El Jinete de los Vientos es adorado principalmente por druidas y exploradores, asi como por todo defensor de la naturaleza; agricultores, leñadores, cazadores y otros que viven del mundo natural elevan plegarias al dios para obtener su favor y calmar sus ráfagas iracundas. Los Faedhe Gillie guardan un especial respeto hacia Hilbaré, ya que desde su nacimiento tienen una profunda conexión con el mundo natural y sus ciclos estacionales, por lo que Hilbaré a sus ojos es su patrón.

Si bien Hilbaré es una poderosa deidad, con una influencia indiscutible en cada rincón de Arkais, su culto es disperso y presente diversos grados de organización. En algunos lugares es reconocido como una deidad que reina sobre todas las estaciones, sin embargo para muchos el nombre de Hilbaré resulta poco conocido y es el culto a uno de sus acompañantes, los Portadores del Viento, el que se articula de forma organizada (como en Lyosha, donde se adora fervientemente a Labur, el Lobo de Invierno).Su seguidores son mayoritariamente druidas, quienes llevan su palabra y buscan ejercer su voluntad, sanando los parajes salvajes, protegiendo los ecosistemas y enseñando sobre el balance necesario en la naturaleza, pues el Jinete de los Vientos no reconoce bondad o maldad en la naturaleza, los vientos traen bendiciones o desgracias siempre con el fin de proteger el balance del mundo natural de Arkais.

Historia y relaciones: Hilbaré mantiene relaciones cordiales con todas las deidades de la naturaleza como son Fianna, Benedae y Boraz, entendiendo la necesidad de cada una de sus labores. El Señor del Tifón mantiene una enemistad moderada con Lerinia, ya que el avance de la civilización inevitablemente conlleva la depredación del mundo natural.

Desprecia a Ishtavan por alterar el ciclo natural de la vida y la muerte, asi como a Niemis, pues su misión de llevar al olvido y la oscuridad eterna el mundo le parece un acto de demencia que es simplemente opuesta a los deseos de preservación y equilibrio del Sereno y Furioso.

Dogma: La naturaleza es perfecta, su balance permite que toda la vida en Arkais se desarrolle, no permitas que dicho equilibrio sea perturbado. Los vientos controlan los cambios del mundo, entiéndelos, deja que te guíen, que sus brisas muevan tus manos para en conjunto trabajar por montañas que nunca caerán, lagos que no se secarán y bosques imperecederos. Todos tenemos un lugar entre las ráfagas, conocer tu sentido, hacia donde soplar, es primordial, porque el día que el último Imperio caiga y no quede más que polvo sobre las ruinas, el verdor lo cubrirá todo, y solo aquellos que se hicieron viento podrán recorrer la tierra. Quienes protegen la naturaleza reciben recompensa, quienes la mancillan merecen castigo, se la mano amiga del primero y el flagelo del segundo.

Hilbare

D&D 5e: Arkais Arkais